2 abr. 2009

Una enorme grieta se abrió en la ciudad de México.

Atribuyen a sobreexplotación de mantos acuíferos grieta en México.

Una enorme grieta de casi 1000 mts. de longitud y entre 5 y 10 mts. de profundidad, se abrió en Chalco, Estado de México.
Es un aviso del riesgo persistente que existe en el oriente de la zona metropolitana de la ciudad de México, provocado por la sobreexplotación de mantos acuíferos.


Al menos 50 familias fueron desalojadas en el fraccionamiento Villas de San Martín. Sin embargo, muchas familias de la zona afectada se niegan a abandonar sus hogares.


Para tener un diagnóstico más real sobre ese hundimiento, a fin de evitar tragedias y pérdida de vidas ­humanas, se debe llevar a cabo un monitoreo permanente con radares especializados. El presidente de la Comisión de Gestión Integral del Agua de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) explicó que la aparición de grietas se reactiva en la temporada de lluvias, debido a que el subsuelo está ya debilitado por la sobreexplotación de acuíferos.

En la cuenca del valle de México existen siete acuíferos, de los que cuatro están sobre explotados, y el subsuelo no recibe ni 50 por ciento del agua que se extrae. En la zona metropolitana, se extraen 507 hectómetros cúbicos al año y se recargan con agua de lluvia 279; del acuífero Chalco-Ameca se aprovechan 128 hectómetros cúbicos y 74 se recuperan; de Texcoco se utilizan 465 y se recargan 49; de Cuatitlán-Pachuca se explotan 472 y se recargan 203.

Esos acuíferos afectan las delegaciones Iztapalapa y Tláhuac, así como los municipios mexiquenses de Nezahualcóyotl, Iztapaluca, Chalco y los Reyes La Paz, zonas con más grietas y hundimientos en forma diferenciada; algunos hundimientos llegan a ser hasta de 40 centímetros por año.

Según estudios del investigador Adrián Ortiz Guerrero, del Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los hundimientos en el sur-oriente de la Cuenca de México generan la reaparición del antiguo lago de Chalco, a un costado del volcán Xico.


En el lugar, se ha formado un espejo de agua de cuatro kilómetros cuadrados y a pesar de que se han instalado equipos de bombeo, han sido insuficientes por el continuo y rápido hundimiento en la zona. Al respecto, se prevé que para 2015 el lugar se haya hundido 16 metros más, en relación con su nivel original, en contraste con los nueve metros de hundimiento que presentó el Distrito Federal durante el siglo XX.


Es primordial la necesidad de extraer agua de otros acuíferos, así como contar con programas de reacción rápida para enfrentar eventuales contingencias. Por otra parte, es necesario e indispensable que el gobierno capitalino y las 16 delegaciones apliquen recursos adicionales para la filtración de agua de lluvia y cosecha del vital líquido.
Publicado por:
Jesus Agustin.