6 ene. 2010

Ballenero Japones hunde al Ady Gil

El Shonan Maru Nº2, uno de los barcos de la flota japonés para pesca de ballenas, embistió la proa del “Ady Gil”, de un grupo activista a favor del medio ambiente, el cual acabó hundiéndose en los fríos mares de la Antártida, este 6 de Enero de 2010.




El “Ady Gil”, un trimarán futurista negro de fibra de carbono y kevlar con capacidad para alcanzar los 93 kilómetros por hora, batió recientemente el récord del mundo de la vuelta al planeta. Su misión consistía en hostigar a los balleneros japoneses para entorpecer su avance.



El grupo acusó al barco japonés de atacar deliberadamente al Ady Gil. Los militantes ecologistas aseguran que la colisión no fue provocada, pero Japón acusó al grupo de comportamiento "sumamente peligroso".



Los seis tripulantes del "Ady Gil" salieron ilesos, señaló hoy en un comunicado la asociación de defensa de la vida marina Sea Shepherd (Pastor de los mares).
"Parece que el 'Ady Gil' se está hundiendo y las posibilidades de recuperarlo son muy escasas", informó la asociación, que afirmó que el ataque fue filmado.



"El ballenero japonés 'Shonan Maru Nº2' se puso en movimiento de repente y embistió deliberadamente el 'Ady Gil', arrancándole ocho pies (2.4 metros) de la proa". Con anterioridad, la tripulación del "Ady Gil" había lanzado bombas fétidas contra el ballenero nipón.



La Agencia Pesquera Japonesa asegura que el "Ady Gil" se acercó demasiado al "Shonan Maru Nº 2" y redujo bruscamente la velocidad cuando cruzaba por delante de él. "Estos actos de sabotaje que amenazan a los barcos balleneros de nuestro país y a su tripulación son sumamente peligrosos", señaló en una declaración. "Es totalmente imperdonable", añadió.

En los videos divulgados tanto por el buque japonés como por los activistas se ve chocar a los dos barcos mientras el ballenero ataca con cañones de agua.



Paul Watson, responsable de la campaña anual de la asociación ecologista, declaró:

"Los balleneros japoneses provocaron una escalada muy violenta del conflicto,
La destrucción del "Ady Gil" representa una pérdida sustancial para nuestra organización", admitió Watson, estimándola en casi dos millones de dólares.
"Pero se equivocan si se imaginan que los dos navíos que nos quedan van a retirarse del santuario ballenero en el Océano Austral. Libramos una verdadera guerra y no tenemos la intención de ceder", agregó Watson, que es también capitán del "Steve Irwin", principal navío de la organización.



Los japoneses acusaron a los militantes de “Sea Shepherd”, (cinco neozelandeses y un holandés) de haber tratado de bloquear las hélices de su barco con una cuerda y de haber utilizado un dispositivo de "láser verde" contra la tripulación.
"El extremismo de Sea Shepherd se vuelve cada vez más violento. Sus actos se asemejan más que nada a un comportamiento criminal", denunció en un comunicado el Instituto japonés de Investigación de Cetáceos.



Bajo el pretexto de investigación científica, Japón no respeta la moratoria internacional de caza de ballenas en vigor desde 1986, suscitando en particular la ira de Australia y de Nueva Zelanda.

Japón dice matar a cientos de ballenas por razones científicas. Pero después de evaluar este ataque es importante definir quienes son los criminales que describen los japoneses en su comunicado. El problema de de las ballenas en algunas especies ya se considera como animales en peligro de extinción.



Lo que no podemos entender es como Japon, un pais que se considera tan avanzado tecnológicamente, e incluso precursor en algunas tecnologías para proteccion del medio ambiente, sigue practicando este tipo de caza y habitos alimenticios e industriales.
¡Tal vez es mas importante el dinero que la conciencia!

Publicado por:
theplanetlife