22 jun. 2009

Viaje turistico al espacio!!!

Se inició la construcción del centro Spaceport America, En Nuevo México, Estados Unidos, el sitio del primer puerto espacial comercial.

La construcción del sitio se completará en un año y medio, y será la sede de la empresa de turismo espacial Virgin Galactic y de otras compañías comerciales en ese ámbito.



La idea de poner a disposición del público los viajes espaciales la ha materializado el multimillonario británico Richard Branson, quien en su imperio comercial cuenta con un sello discográfico, una compañía de trenes y una aerolínea, entre otras empresas.

Steve Landeene, director ejecutivo, es la Autoridad Espacial Portuaria de Nuevo México, dice: "El futuro ha llegado y no estamos lejos de una nueva era espacial.
No se trata solamente de astronautas privados haciendo viajes, se trata de bajar los costos, de elaborar nuevos medicamentos, de energía solar en el espacio y de toda una gama de beneficios científicos que pueden resultar de esto".

Bill Richardson, el gobernador del estado, dirigiéndose a varios centenares de personas presentes para ser testigos del evento, comento, "Que esta muy satisfecho, al ver como Spaceport America finalmente era una realidad, y que los beneficios que le trae al estado, el que este a la vanguardia del floreciente sector espacial comercial, conducirían a mayores desarrollos en varios niveles para Nuevo México,". El proyecto le costará al gobierno estatal de Nuevo México casi US$200 millones.


Nuevo México tiene un largo historial de colaboración con la investigación científica.
El sitio del puerto espacial fue seleccionado por estar distante de cualquier lugar poblado, además, el estado mantiene 350 días de sol al año, lo que quiere decir que el clima no afectaría los lanzamientos (al contrario del centro de la NASA en Cabo Cañaveral).

La construcción se iniciará sobre un terminal y un hangar, diseñados para la era espacial por el grupo Foster y Asociados para que armonicen con el paisaje desértico, al tiempo que dan cabida a naves espaciales con cohetes y todos los dispositivos de seguridad que eso implica.

Una pista de 3.000 metros garantizará que habrá espacio suficiente para el aterrizaje de los aviones más grandes del mundo.

Cuando esté completo, Virgin Galactic (que espera iniciar vuelos turísticos al espacio poco después de la inauguración) tendrá su cuartel general y centro de operaciones aquí, generando la mayoría del comercio del puerto espacial, aunque Spaceport America recalca que no estará dependiendo exclusivamente de esa compañía.

Virgin Galactic es la primera empresa para vuelos, que compone el proyecto. El programa se espera que sea aplicado tanto para misiones de carácter científico, como para misiones de colocación de carga espacial y para turismo espacial. Para el que este interesado en volar en el Space Ship Two, los Pasajes cuestan 200.000 dólares. Casi nada verdad??

El plan turístico, que espera comenzará a funcionar en el 2011, incluirá tres días de entrenamiento, probablemente en Spaceport America.

Si todo marcha de acuerdo a lo planeado, el vuelo inaugural llevará a Richard Branson (fundador de Virgin), su familia y al diseñador de la nave, Burt Rutan, en un viaje suborbital.

Según Carolyn Wincer, responsable de las ventas de Virgin Galactic, la duración del viaje será de dos horas, entre las que se cuentan cuatro minutos durante los cuales los seis pasajeros de la nave 'Space Ship II' y sus dos pilotos sentirán la ingravidez.
Explica la responsable de ventas de Virgin Galactic:
"Ya tenemos 270 pasajeros de 35 países, cuyas edades oscilan entre 22 y 83 años", señaló Wincer, para referirse al cálculo que ha hecho Virgin Galactic, en el sentido de que el 90 por ciento de las personas con buena salud son aptas para llevar a cabo estos vuelos. El objetivo es realizar frecuencias diarias, pero primero se deben estar afinadas todas las medidas de seguridad.

Will Whitehorn, presidente de Virgin Galactic, explicó que el proyecto, es acondicionar una nave madre en la que estará enganchada una más pequeña ('Space Ship II'), y en la que viajarán los pasajeros.

El despegue de la aeronave es similar al de cualquier avión. Ambos aparatos se elevan hasta una altura de 16 kilómetros. Entonces, el 'Space Ship II', fabricado ciento por ciento de compuestos de carbono, se desprenderá y sus motores la llevarán hasta 110 kilómetros de altura, donde los motores se apagarán, el silencio reinará y los pasajeros experimentarán la ingravidez.

Desde esa distancia, será posible ver a 1.500 kilómetros a la redonda, hasta el golfo de México por un lado y la costa de California, por el otro.
Esta altura es suborbital, lo que quiere decir que la nave no viajará alrededor de la Tierra.

Luego de esta experiencia, el 'Space Ship II' regresará y aterrizará en la misma pista desde la que despegó. Los avances de Virgin Galactic han permitido que ya se hayan llevado a cabo tres vuelos de este tipo.

Mientras esta tecnología se pone a punto para masificar el turismo espacial, algunos ya sueñan con abaratar los costos de los viajes internacionales. No es descabellado pensar en que una nave llegue a utilizar la órbita de la Tierra, para, dentro de unas décadas, hacer que sea posible volar de Sydney (Australia) a Nueva York (E.U.) en una hora y media.

La carrera por las estrellas:

En el 2001, el empresario estadounidense Dennis Tito se convirtió en el primer turista del espacio, luego de pagar 20 millones de dólares por viajar en una nave rusa. Desde entonces, la carrera por este tipo de turismo se ha puesto interesante, pues no solo existe la iniciativa de Branson.
La firma Space Adventures anunció este año un acuerdo con la agencia espacial rusa para organizar el primer vuelo comercial de Soyuz, que ya transportó varios turistas a la Estación Espacial Internacional. Allí, el último de ellos permaneció 14 días con los astronautas del complejo orbital, luego de haber pagado 25 millones de dólares. También está previsto, para el 2012, que abra sus puertas un hotel en el espacio, a 450 kilómetros de la Tierra.

El viaje de Virgin Galactic, tendrá un costo de 200.000 dólares.
¿Estaría dispuesto a pagar esa cantidad, por experimentar la ingravidez durante seis minutos?

Publicado por:
Arq. Emilio R. Covelo.